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Rubén Santiago Artes: “He pasado de la frustración a la satisfacción al descubrir que estaba haciendo algo bien como voluntario”

El valenciano, Rubén Santiago, futuro profesor, necesitaba experiencia como docente. Así se lo exigían en el Máster de Profesorado de Secundaria que está realizando. Sin ella, su sueño de enseñar no podría ser. Durante un tiempo Rubén buscó en diversas entidades sociales su oportunidad, hasta que tropezó con Jovesolides. Su voluntariado le ha aportado “más de lo que necesitaba”. Ha aprendido sobre sí mismo, y también sobre la sociedad en la que vive.
 
Rubén comenzó su labor voluntaria a principios del verano. En un primer momento solo se dedicaba a atender a las personas que asistían cada día al Espai La Coma. Éste es el único referente municipal para la gestión electrónica de ayudas sociales para los vecinos y vecinas del barrio. Les asistía y orientaba para “obtener certificados, y papeles que necesitaban para solicitar ayudas”. 
 
Un tiempo después comenzó a impartir cursos a los y las usuarias del centro. El valenciano destaca que a lo largo de estos meses ha tratado “con gente muy diversa”, y en “situación de necesidad”. Y lo que ha sido más satisfactorio para él ha sido “poder ayudarles a que pierdan el miedo a manejarse con Internet”. El voluntario afirma que pasó  “de la frustración a la satisfacción al descubrir que estaba haciendo algo bien como voluntario”.
 
Conclusiones de su voluntariado
 
En estos cursos, Rubén ha  ayudado a la gente en situación de riesgo y/o situación de exclusión social a utilizar las TIC’s (Tecnologías de Información y Comunicación). Y también ha descubierto que su futuro como profesor no tiene mal color. “Un día les dije  que buscaran juegos en google (era una manera de que se familiarizaran con el ordenador al tiempo que se divertían)”. Al cabo de 2 o 3 jornadas Rubén reconoce que recibió una gratificante sorpresa, “eres cañero, pero nos lo pasamos bien porque aprendemos”, le comentaron sus alumnos/as.
 
Rubén, al que sus compañeros voluntarios describen como una persona tímida, tenaz y con una gran capacidad de concentración, señala que uno de los momentos más difíciles fue tropezar con personas que “no sabían leer”. Este tipo de situaciones “me han convertido en una persona más paciente”. Algo que dice podrá aplicar en su carrera profesional, y también, por supuesto, a lo largo de la vida.
 
El voluntariado de Rubén en Jovesolides todavía no terminó. “Todavía no sé cuándo finalizaré”. Pero hay una cosa que el valenciano de 40 años tiene claro, “ha sido una gran oportunidad que recomiendo probar a todas las personas, porque ayudar siempre es satisfactorio, y además cada día también tienes la oportunidad de aprender”.